"Ex futbolistas profesionales del fútbol ecuatoriano...". Menos mal que el periodista de Ecuador en vivo me especificó que eran futbolistas del fútbol ecuatoriano. De otra manera, podría haber pensado que eran "ex futbolistas del basquet ecuatoriano..." o de alguna otra disciplina deportiva. Menos mal, gracias colega, si no era por usted...
sábado 14 de noviembre de 2009
107. Gracias colega...
"Ex futbolistas profesionales del fútbol ecuatoriano...". Menos mal que el periodista de Ecuador en vivo me especificó que eran futbolistas del fútbol ecuatoriano. De otra manera, podría haber pensado que eran "ex futbolistas del basquet ecuatoriano..." o de alguna otra disciplina deportiva. Menos mal, gracias colega, si no era por usted...
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Otros errores
martes 10 de noviembre de 2009
106. ¿Más correístas que Correa?
No bien el presidente Correa, en el marco del Encuentro Presidencial entre los mandatarios de Ecuador y Perú, realizado a fines de octubre pasado en Piura, pronunció las palabras mágicas, de que ambos países “gozan de su mejor momento en las relaciones bilaterales...”, cinco medios nacionales se apresuraron no solo a resaltar en sus titulares esta declaración de Correa, sino a hacer suya la declaración, pues no mencionaron la fuente.
Perú y Ecuador, en su mejor momento, titularon por igual Radio Colosal (Ambato), el periódico electrónico Entérate Ecuador, y los matutinos guayaquileños El Telégrafo y Expreso. CRE Satelital, en su página web, incluso le puso algo más de condumio: Relaciones con Perú están en el mejor momento de su historia.
Todos estos medios opinaron, pues se trata de un juicio de valor y no citan la fuente. Esto no sucedió ni siquiera en los medios peruanos, como el Comercio (ver gráfico) y la República, principales diarios del vecino país del sur, que en sus versiones on line titularon de manera similar, pero señalando la fuente, es decir, depositando la responsabilidad de lo dicho en el autor del juicio de valor, el presidente Correa.
Incluso el periódico gubernamental El Ciudadano.com tituló señalando la fuente: Las relaciones con Perú están en el mejor momento de su historia, afirmó el Presidente Correa. En otras palabras, hicieron lo que exige el manual básico de buenas prácticas periodísticas. Mientras que los otros medios, en la práctica fueron “más correístas que Correa”.
En el caso de los medios señalados, no solo que se opinó en el titular, sino que la opinión dada se la elevó a categoría de hecho, por lo cual no mereció contrastación de fuentes. ¿Sólo porque un Presidente de la República hace un pronunciamiento de esta naturaleza, hay que correr a publicarlo sin beneficio de inventario? ¿No es necesario contrastar fuentes? ¿Acaso en noticias “positivas” no se contrasta fuentes, sino solo en aquellas que perjudican a alguien?
Creo que el manual de estilo urge en todas las redacciones, incluidos los medios electrónicos.
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Falta de objetividad,
Unifuentismo
105. De la concordancia y otras vainas
El 15 de octubre pasado, el periódico electrónico Ecuador en vivo publica algunas notas que tienen en común la falta de concordancia (error que, por cierto, se repite en notas de ediciones anteriores).
Veamos los casos que se encuentran exclusivamente de la portada del periódico:
Caso 1

En esta nota, se escribe que “…se realizará una concentración masiva en respaldo a la denominada revolución ciudadana y en el que estaría presente…”
¿“se realizará una concentración (…) en el que estaría presente…”? No, de ninguna manera, es “una concentración en la que…”.
Caso 2

En la nota se asegura que “…la energía que este momento tenemos es a través de generación térmica con la importación con Colombia, lo cual será reemplazado con el proyecto Mazar”.
¿A qué se refiere “lo cual”? ¿A energía, a momento, a generación térmica o a Colombia? Parece que para el periodista la correspondencia es con momento. ¡Increíble! No de otra manera se explica la concordancia en masculino, cuando en realidad le corresponde el femenino, por lo que debería decirse “la cual será reemplazada…”.
Caso 3

En esta nota se habla de que “Los maleables comentarios del presidente Rafael Correa en contra de la Universidad Católica de Guayaquil ha levantado…”. Esta vez, la falta de concordancia es de número. Singular con singular, plural con plural, decía mi profesor de colegio. Se debe decir: “Los maleables comentarios (…) han levantado”.
Caso 4

¡Qué grosero ese título! ¿Verdad?: “Proyectos restrictivas”. Si hasta duele la vista… En el texto, más parece que Panchana y Tibán fueran las pecadoras. Si bien líneas abajo publicaron la misma nota corrigiendo el error del título, en el contenido en cambio lo mantuvieron: “el proyecto de Ley de Comunicación de la autoría del periodista y asambleísta gobiernista Rolando Panchana es más restrictiva que las leyes argentinas…”, señala el primer párrafo tanto de la nota corregida como de la que está sin corregir.
Dos de yapa
Para completar, un par de “errores de dedo”, es decir, de aquellos que la falta de pericia en alguno de nuestros dedos nos hizo aplastar una tecla cambiada. Pero que, igual, es una falta de respeto al lector, que el editor de un periódico que se precie a sí mismo, no debe dejar pasar.
“…de manera que las medios de comunicación tengan un órgano regulador", dice la nota titulada Carrillo: “Es importante que la Comunicación se regule en bienestar del todo el país”.
“…afectando interés económicos y políticos", dice otra nota cuyo título es: Zelaya cuenta con el 70% de apoyo de hondureños.
Bueno. Si ustedes, estimados lectores, leyeron con detenimiento las notas, se darán cuenta que el problema no es solo de concordancia, sino de otras vainas más que serán materia de otro análisis.
Si a un aprendiz de periodista se le mandara a cometer en una sola presentación tantos errores, les juro que no podría hacerlo. Así que, a poner mayor atención en la concordancia, que no es nada del otro mundo. De esa manera, señores periodistas de Ecuador en vivo, sus noticia serán mejor entendido. ¿Si la cachó?
Veamos los casos que se encuentran exclusivamente de la portada del periódico:
Caso 1

En esta nota, se escribe que “…se realizará una concentración masiva en respaldo a la denominada revolución ciudadana y en el que estaría presente…”
¿“se realizará una concentración (…) en el que estaría presente…”? No, de ninguna manera, es “una concentración en la que…”.
Caso 2

En la nota se asegura que “…la energía que este momento tenemos es a través de generación térmica con la importación con Colombia, lo cual será reemplazado con el proyecto Mazar”.
¿A qué se refiere “lo cual”? ¿A energía, a momento, a generación térmica o a Colombia? Parece que para el periodista la correspondencia es con momento. ¡Increíble! No de otra manera se explica la concordancia en masculino, cuando en realidad le corresponde el femenino, por lo que debería decirse “la cual será reemplazada…”.
Caso 3

En esta nota se habla de que “Los maleables comentarios del presidente Rafael Correa en contra de la Universidad Católica de Guayaquil ha levantado…”. Esta vez, la falta de concordancia es de número. Singular con singular, plural con plural, decía mi profesor de colegio. Se debe decir: “Los maleables comentarios (…) han levantado”.
Caso 4

¡Qué grosero ese título! ¿Verdad?: “Proyectos restrictivas”. Si hasta duele la vista… En el texto, más parece que Panchana y Tibán fueran las pecadoras. Si bien líneas abajo publicaron la misma nota corrigiendo el error del título, en el contenido en cambio lo mantuvieron: “el proyecto de Ley de Comunicación de la autoría del periodista y asambleísta gobiernista Rolando Panchana es más restrictiva que las leyes argentinas…”, señala el primer párrafo tanto de la nota corregida como de la que está sin corregir.
Dos de yapa
Para completar, un par de “errores de dedo”, es decir, de aquellos que la falta de pericia en alguno de nuestros dedos nos hizo aplastar una tecla cambiada. Pero que, igual, es una falta de respeto al lector, que el editor de un periódico que se precie a sí mismo, no debe dejar pasar.
“…de manera que las medios de comunicación tengan un órgano regulador", dice la nota titulada Carrillo: “Es importante que la Comunicación se regule en bienestar del todo el país”.
“…afectando interés económicos y políticos", dice otra nota cuyo título es: Zelaya cuenta con el 70% de apoyo de hondureños.
Bueno. Si ustedes, estimados lectores, leyeron con detenimiento las notas, se darán cuenta que el problema no es solo de concordancia, sino de otras vainas más que serán materia de otro análisis.
Si a un aprendiz de periodista se le mandara a cometer en una sola presentación tantos errores, les juro que no podría hacerlo. Así que, a poner mayor atención en la concordancia, que no es nada del otro mundo. De esa manera, señores periodistas de Ecuador en vivo, sus noticia serán mejor entendido. ¿Si la cachó?
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Errores lingüísticos
104. No pasa es nada, parcero...
Si el objetivo del periódico Ecuador en vivo, en su edición del 15 de octubre pasado, fue escribir en “coba”, para identificarse con los lectores que hablan con este dialecto propio de loa sectores marginales, pues lo hizo muy bien: En la nota titulada “IESS otorgó crédito hipotecario”, el periodista escribe que el jubilado “deberá hacer es la precalificación…”, para referirse a los trámites que deberían realizar los afiliados que quieren hacerse acreedores a un préstamo hipotecario del IESS. Como quien dice: “no pasa es nada, man, ¿ok?”.
Pero no todo queda ahí. En el mismo párrafo utiliza aquella nueva forma de escritura que promulga la equidad de género, solo que no tiene idea de cómo hacerlo. Escribe: “Para acceder al empréstito, el/a afiliada y jubilado/a deberá…”. ¿La moda no incomoda? En este caso, no solo que no incomoda, sino que hasta tortura. Si quería entrar en esa línea, debió escribir “el afiliado o afiliada y el jubilado o jubilada deberá…”.
No se vayan, que hay más. En el mismo párrafo, al periodista no le tembló la mano para cometer una horrorosa falta de concordancia: “El asegurado deben ingresar…”. ¿Nos reímos, lloramos, dejamos de leer, qué hacemos? Mejoresmente ríase, pues no pasa es nada, parcero.
¿Una última? Bueno. La nota empieza diciendo que “El IESS Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social, otorgó el préstamo hipotecario…”. El señor periodista ¿es realmente periodista? Disculpe la pregunta, pero este tipo de errores no se cometen ni en primer semestre de Periodismo. La regla de oro es: la primera vez que se mencione a una institución debe ir el nombre completo y entre paréntesis las siglas (algunos prefieren entre guiones o entre comas), y luego, en menciones posteriores, puede ir solo la sigla. Pero aquí le puso al revés: primero las siglas, sin siquiera una coma entre estas y el nombre, con lo cual, la coma que está al final de “Social” está separando el sujeto del verbo, lo que es absurdo. Es como decir “Juan, juega”. El absurdo es evidente.
¿Cuántas faltas hubo en tan corto espacio? Mejor no hagamos cuenta, pues de la risa al llanto no hay más que un paso.
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Otros errores
lunes 2 de noviembre de 2009
103. ¡Ni jueces ni tribunales de la República!
Navegando por los medios electrónicos nacionales, el 16 de septiembre me encuentro con un error muy común del periodismo nacional: dar sentencia sobre un hecho cuya denuncia recién empieza a ser tramitada.
Se trata de la demanda que la familia de una mujer que falleció en Tulcán a causa de la gripe A, está planteando en contra del Hospital Luis G. Dávila, por lo que ellos consideran un diagnóstico equivocado que habría causado la muerte de la paciente.
Sin embargo, Ecuador en vivo, CRE Satelital y Entérate Ecuador, que tienen esta información subida a sus páginas web, ya dictaron sentencia sobre la culpabilidad del citado hospital.
Entérateecuador.com dice en el primer párrafo lo siguiente: “A través de un comunicado a la ministra de Salud, Caroline Chang, la familia de una mujer que murió a causa de la gripe A demandará al hospital Luis G. Dávila de Tulcán debido a que dieron un diagnóstico equivocado y posteriormente su familiar falleció”.
O sea que demandarán al hospital “debido a que dieron un diagnóstico equivocado y posteriormente su familiar falleció”.
En el mismo sentido se pronuncia la versión on line de CRE y el periódico Ecuadorenvivo.com, quienes también sostienen que la demanda se realizará “debido a que dieron un diagnóstico equivocado”.
¿Quién dice que el diagnóstico fue equivocado? En el texto, no lo dice la familia de la fallecida. Lo afirma el periodista, quien, por lo tanto, se está convirtiendo en juez y, aún más, está anticipándose a la sentencia.
Los tres medios coinciden en añadir más adelante la versión del director del hospital quien niega esta acusación.
¿Por qué, entonces, una denuncia, que es solo una versión de la realidad (la de la familia de la paciente fallecida) estos medios la convierten en la realidad misma, cuando las autoridades respectivas ni siquiera han avocado conocimiento del hecho, como dicen los juristas?
Recuerden, colegas periodistas: las sociedades se fundan en los derechos, uno de los cuales es la presunción de inocencia. Un acusado es inocente mientras no se demuestre lo contrario. Pero ustedes ya dictaron sentencia y declararon culpable al hospital. Ocupen su papel de informadores no de jueces ni tribunales de la República, que esa no es tarea del periodista. Para ello, lo único que tienen que hacer es depositar la responsabilidad de lo dicho en la fuente. Y eso no es pedir demasiado.
Veamos cómo podía haber quedado ese primer párrafo: “A través de un comunicado a la ministra de Salud, Caroline Chang, la familia de una mujer que murió a causa de la gripe A informa que demandará al hospital Luis G. Dávila de Tulcán debido a que, en su criterio, dieron un diagnóstico equivocado y posteriormente su familiar falleció”.
Es solo asunto de aumentar tres palabras: “en su criterio”. Y listo. Y, claro, mejorar la redacción en el inicio del párrafo, pues la demanda no se hace a través de un comunicado a la ministra de Salud, sino que a través del comunicado se informa que habrá una demanda.
Se trata de la demanda que la familia de una mujer que falleció en Tulcán a causa de la gripe A, está planteando en contra del Hospital Luis G. Dávila, por lo que ellos consideran un diagnóstico equivocado que habría causado la muerte de la paciente.
Sin embargo, Ecuador en vivo, CRE Satelital y Entérate Ecuador, que tienen esta información subida a sus páginas web, ya dictaron sentencia sobre la culpabilidad del citado hospital.
Entérateecuador.com dice en el primer párrafo lo siguiente: “A través de un comunicado a la ministra de Salud, Caroline Chang, la familia de una mujer que murió a causa de la gripe A demandará al hospital Luis G. Dávila de Tulcán debido a que dieron un diagnóstico equivocado y posteriormente su familiar falleció”.
O sea que demandarán al hospital “debido a que dieron un diagnóstico equivocado y posteriormente su familiar falleció”.
En el mismo sentido se pronuncia la versión on line de CRE y el periódico Ecuadorenvivo.com, quienes también sostienen que la demanda se realizará “debido a que dieron un diagnóstico equivocado”.
¿Quién dice que el diagnóstico fue equivocado? En el texto, no lo dice la familia de la fallecida. Lo afirma el periodista, quien, por lo tanto, se está convirtiendo en juez y, aún más, está anticipándose a la sentencia.
Los tres medios coinciden en añadir más adelante la versión del director del hospital quien niega esta acusación.
¿Por qué, entonces, una denuncia, que es solo una versión de la realidad (la de la familia de la paciente fallecida) estos medios la convierten en la realidad misma, cuando las autoridades respectivas ni siquiera han avocado conocimiento del hecho, como dicen los juristas?
Recuerden, colegas periodistas: las sociedades se fundan en los derechos, uno de los cuales es la presunción de inocencia. Un acusado es inocente mientras no se demuestre lo contrario. Pero ustedes ya dictaron sentencia y declararon culpable al hospital. Ocupen su papel de informadores no de jueces ni tribunales de la República, que esa no es tarea del periodista. Para ello, lo único que tienen que hacer es depositar la responsabilidad de lo dicho en la fuente. Y eso no es pedir demasiado.
Veamos cómo podía haber quedado ese primer párrafo: “A través de un comunicado a la ministra de Salud, Caroline Chang, la familia de una mujer que murió a causa de la gripe A informa que demandará al hospital Luis G. Dávila de Tulcán debido a que, en su criterio, dieron un diagnóstico equivocado y posteriormente su familiar falleció”.
Es solo asunto de aumentar tres palabras: “en su criterio”. Y listo. Y, claro, mejorar la redacción en el inicio del párrafo, pues la demanda no se hace a través de un comunicado a la ministra de Salud, sino que a través del comunicado se informa que habrá una demanda.
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Falta de objetividad
101. Si quiere opinar, vaya a las páginas de opinión
“Nebot fustiga políticas prodelincuenciales del Gobierno”. Con este titular (y la correspondiente fotografía), el periódico electrónico Ecuadorenvivo.com abre su información de este 5 de octubre. ¿El problema? Aparentemente ninguno. Se asume que es una información de lo que el Alcalde de Guayaquil dijo en entrevista a Teleamazonas.
Pero no es tan simple el asunto, pues de por medio hay un juicio de valor: el calificativo de “prodelincuenciales” que se da a las políticas gubernamentales. Si ese calificativo lo da Nebot, pues es su problema, él tendrá sus razones y es el responsable de lo dicho. En este caso, el periodista solo tenía que citar la fuente y decir que esa declaración le pertenece a la fuente (Nebot).
Si no lo hace, la responsabilidad del calificativo recae en el periodista, en cuyo caso, él (o el periódico) tendrá que responsabilizarse de lo dicho.
Si nos atenemos a un elementalísimo análisis lingüístico, esa afirmación le corresponde al periodista, pues él dice con sus palabras que Nebot fustiga dichas políticas a las cuales les califica (el periodista, no Nebot) de “prodelincuenciales”. Para descargar en la fuente la responsabilidad de lo dicho, solo tenía que poner comillas en “políticas prodelincuenciales” y listo. Materia de primer semestre en las escuelas de Periodismo.
Exactamente lo mismo sucede con el primer párrafo, donde dice que “El alcalde de Guayaquil, Jaime Nebot, le hechó (sic) la culpa a las leyes prodelincuenciales por el aumento de los crímenes…”. También en este caso, el calificativo le corresponde al redactor y no a la fuente.
Con seguridad, el periodista de las siglas JTR (con las que firma esta nota) debe estar al tanto de lo que en los últimos meses se viene discutiendo a propósito de la Ley de Comunicación: “No a la censura previa, sí a la responsabilidad ulterior”. Eso significa que a usted, colega periodista, nadie le va a prohibir publicar esta nota, pero sí tiene que responder por lo publicado; en este caso, si alguien que se siente afectado por lo dicho le requiere, usted tendría que demostrar que las políticas a las que alude son “pro delincuenciales”. Si no lo hace…
Y no se trata de si esas políticas favorecen o no a los delincuentes. Eso no está en discusión en este análisis. Se trata de que al periodista no le compete hacer este tipo de afirmaciones. Aunque fuese cierto, su papel no es emitir juicios de valor sobre un hecho. Si quiere hacerlo, como se dice en las salas de redacción: “vaya a las páginas de opinión”.
Un texto de dos párrafos, que tenga tres comentarios y uno adicional en el titular, definitivamente no es noticia ni quien lo escribe es un periodista, sino un comentarista.
Lea la nota completa en: http://www.ecuadorenvivo.com/2009100538440/politica/nebot_fustiga_politicas_prodelincuenciales_del_gobierno.html
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Falta de objetividad
100. Hasta para parcializarse hay que saber hacerlo
Al parecer, el manejo de las fuentes informativas en una noticia es una de las grandes debilidades de buena parte del periodismo nacional. Aquí un ejemplo evidente extraído de la versión on line de TC Televisión, publicado el 16 de septiembre pasado.
La nota titula “Paro de la UNE con poca acogida”. Empieza con una cifra de los maestros que, según el periodista, asistieron al colegio Vicente Rocafuerte para empezar el paro de actividades. Una cifra que no tiene respaldo en ninguna fuente.
En el segundo párrafo, cita como fuente “informes de prensa” que dicen que el 70 % de los planteles educativos del Guayas no se sumaron a la convocatoria. ¿Informes de cuál prensa? ¿O es que todos los medios tiene la misma información? Los datos del periódico gubernamental elciudadano.com estoy seguro que serán muy distintos a los de Teleamazonas, por ejemplo.
Más adelante, la nota afirma, sin dejar lugar a dudas, que “En Pichincha el 90 % de los planteles continúa con sus actividades normalmente”. Al igual que en el primer caso, este dato no se sustenta en ninguna fuente. Como tampoco es un sustento el citar a “algunos profesores”, como fuente fiable para decir que también en Cuenca fracasó el paro.
Por lo visto, la idea era demostrar, a como dé lugar, que en Quito, Guayaquil y Cuenca, las tres principales ciudades del país, el paro de la UNE fracasó.
¿Esto es periodismo? De ningún modo. Ni siquiera es relaciones públicas. Hasta para parcializarse a favor de algo o de alguien (en este caso en contra del paro de la UNE y por ende a favor del Gobierno) hay que saber hacerlo. Y un medio como TC, en manos del Estado (léase del Gobierno), debería más bien trabajar con total equidad.
Y para rematar, ¿qué tal este último párrafo?: “Los docentes apoyarán a los docentes que serán sancionados por no presentarse a rendir las evaluaciones aplicadas por el Gobierno”. ¿Qué es lo que quiso decir? Dios averigüe y perdone…
Lea la nota completa en http://tctelevision.com/webpages/noticiero.php?sID=1&ID=5739
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